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Apoyo psicosocial en emergencias marítimas

 CCepeda MSutil

En el último tiempo la psicología en emergencias y desastres ha comenzado a ser aplicada a diversas situaciones que, ocurriendo en diversas partes del mundo, viene a mitigar el impacto de los eventos potencialmente traumáticos sobre las personas. En este contexto, una buena cantidad de experiencia ya ha comenzado a ser acumulada en diversas intervenciones que psicólogos de Argentina han debido implementar ante naufragios y emergencias o desastres marítimos.

Por ello, y en el contexto del "V Congreso Internacional de Psicología en Emergencias y Desastres" realizado en mayo de 2019 en Córdoba, Argentina, tuvimos la oportunidad de conocer a Antonella Sutil y Claudio Cepeda, ambos psicólogos que integran uno de los equipos responsables por el desarrollo de estas actividades.

 

1. ¿Cómo comienzan sus primeros trabajos e intereses para trabajar asistiendo a personas en "desastres marítimos"?

En septiembre de 2017, durante las I Jornadas Marplatenses y I Jornadas Provinciales de Psicología de la Emergencia que la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) coorganizó, junto a la Federación de Bomberos, conocimos a integrantes de la multisectorial “Ningún Hundimiento Más”, un colectivo integrado por trabajadores de la actividad portuaria, pescadores y familiares de tripulantes fallecidos o desaparecidos en accidentes y naufragios. En la oportunidad, la Lic. Gabriela Sánchez, hermana del Capitán del “El Repunte”, hundido el 17 de junio de 2017, nos interiorizó en la temática y desde allí comenzamos a compartir actividades con ellos y a reunirnos con familiares.

Actualmente desde la Universidad Nacional del Mar del Plata (UNMDP), conformamos un Grupo de Apoyo Psicológico preparado y entrenado para la asistencia a familiares; pusimos en marcha un Proyecto de Extensión, junto a la multisectorial, enfocado en el desarrollo de estrategias preventivas, y participamos activamente en la “Jornadas de Intereses Marítimos” que el Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad organiza junto a la Armada Argentina y a otros actores de la comunidad vinculados a la temática.

 

2. ¿En qué emergencias o desastres marítimas han participado?

El pasado 9 de junio de 2018 naufragó el pesquero “Rigel”, con 10 tripulantes a bordo. En la oportunidad, el Grupo de Apoyo Psicológico a nuestro cargo, participó desde la declaración misma de la emergencia, acompañando y asistiendo a los familiares, colaborando con el Comité de Crisis, y aplicando técnicas de protección para el cuidado de la Salud Mental de los respondientes. La tarea demandó 379 horas de trabajo, realizadas por 14 voluntarios, psicólogos o auxiliares entrenados, que participaron en 27 intervenciones mientras se llevaban a cabo las operaciones SAR de búsqueda y rescate.

También realizamos, desde 2017, numerosas intervenciones grupales con familiares de otros pesqueros siniestrados, tales como en “San Antonino” (2016) o “El Repunte” (2017).

 

3. ¿Qué temas específicos aparecen en este tipo de eventos, y ante los cuales los futuros psicólogos de emergencias deberían estar preparados?

Una particularidad de la intervención en naufragios, consiste en determinar hasta cuándo aplicar las herramientas de acompañamiento en lo que llamamos “el durante” el incidente. En este sentido, este tipo de tragedias se enmarca en lo que la UTCCB (Unidad de Crisis de Barcelona) denomina incidentes críticos de “largo recorrido”, y nuestra experiencia nos permite sostener que deben aplicarse mientras duren las operaciones de búsqueda y rescate, ya que las mismas mantienen la expectativa de los familiares, haciéndolos víctimas de estados emocionales que alternan la elevada angustia, negación, enojo y desconsuelo.

Otro tema a tener en cuenta es lo dificultoso que resulta iniciar un proceso de duelo cuando los cuerpos de los marinos no aparecen. En estos casos, la esperanza de que aun aparezcan con vida, sumada a la negación de la pérdida, promueve en los familiares más cercanos un estado de congelamiento, atrapados en el tiempo, como si la vida se detuviese, no pudiendo seguir adelante con ella, lo cual acarrea múltiples consecuencias de orden psicosocial para quienes lo padecen. Es en estos casos que los psicólogos abocados a la emergencia, trabajando interdisciplinariamente (la antropología tiene mucho para aportar al respecto) y empleando herramientas de abordaje grupal, deberá trabajar empática y cuidadosamente en la elaboración de estructuras simbólicas que permitan a los familiares, a través de la memoria y la reparación, comenzar a transitar el duelo.

 

4. ¿Qué recomendaciones les entregarían a quienes actualmente son responsables por gestionar emergencias marítimas?

Las demandas actuales obligan a los organismos responsables de gestionar este tipo de emergencias, no solamente a enfocarse en las Operaciones de Búsqueda y Rescate, o al manejo de los medios de prensa y la información al público, sino también, y muy especialmente, en la contención psicosocial de los familiares, para lo cual deberán contar con equipos multidisciplinarios entrenados para este tipo de situaciones, con capacidad de respuestas médicas, psicológicas, socioambientales y jurídicas, entre otras.

En cuanto a las estrategias comunicacionales, los protocolos aplicados por los Comités de Crisis o Centros de Operaciones en Emergencia (COE) deberían atender a las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre esta temática, dado que de lo contrario la revictimización que experimentan los familiares es permanente. Recordemos que para ellos la información resulta de vital importancia e inclusive podría pensarse como un factor protector para la recuperación de los mismos.

Otro aspecto a nuestro criterio importante que debe debería tenerse en cuenta, es la posibilidad de brindar acompañamiento posterior a los sobrevivientes, sus familiares, y las familias de los fallecidos o desaparecidos, durante un plazo considerable de tiempo, hablamos de meses y no semanas, a partir de dispositivos especializados, para favorecer la recuperación y la readaptación de los damnificados a las nuevas condiciones de vida que resultan post-siniestro. Esto no solamente favorecería en la constitución de los procesos de duelo en familiares, sino que minimizaría el trauma y el riesgo de suicidio en los sobrevivientes.

 

5. ¿Desean agregar algo más?

Esperamos que la experiencia con tragedias marítimas como las ocurridas con los pesqueros “El Repunte” (2017) y “Rigel” (2018) pongan en la agenda gubernamental la necesidad de elaborar protocolos de intervención que incluyan la asistencia psicosocial a sobrevivientes y familiares de tripulantes.
Consideramos también, de gran importancia, que los equipos intervinientes tengan la posibilidad de registrar y publicar los trabajos realizados, a efectos de generar un conocimiento compartido en la comunidad profesional y científica que permita una mejora continua en el campo de la psicología de la emergencia dentro del campo de las emergencias marítimas.

 

Lic. Claudio Cepeda, psicólogo, docente, director del Programa de Psicología de la Emergencia, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Mar de Plata, Argentina (UNMDP).
Lic. Antonella Sutil, psicóloga, integrante del Grupo de Apoyo Psicológico de la UNMDP (2018) y voluntaria FESPsi (Fuerza especial de Soporte Psicológico en Emergencia, Cruz Roja, Sao Pablo, Brasil, 2019).

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